Sistemas para comercio y distribución: qué reponer y cuándo, qué producto realmente deja margen, y dónde se está yendo el inventario que no aparece.
El inventario es donde el retail congela su dinero. Comprar de más cuesta flujo; comprar de menos cuesta venta perdida, que además nadie registra porque el cliente simplemente se va.
El punto de reorden se calcula, en la mayoría de los negocios, con la intuición de quien lleva más tiempo. Funciona hasta que esa persona se va o hasta que hay más sucursales de las que caben en una cabeza.
Y la rentabilidad por producto casi nunca contempla el costo real de tenerlo: espacio, merma y capital detenido.
Sistemas a la medida sobre el vocabulario y los indicadores reales del sector.
Sistemas propios que centralizan procesos y sustituyen operaciones manuales.
Ver más →Agentes conectados a tus datos reales, que analizan y ejecutan dentro de la operación.
Ver más →Rentabilidad, costos, desviaciones y oportunidades sobre información confiable.
Ver más →No necesariamente. Si tu punto de venta funciona, lo conectamos. Lo que suele faltar no es cobrar, sino decidir qué comprar y saber qué deja margen.
Es donde más se nota. Con una sucursal la intuición alcanza; con varias, el sugerido de compra y los traspasos son la diferencia entre vender y quedarte con producto parado.
Sí, y es uno de los casos más claros para un agente: vigilar comportamiento de venta y disparar la alerta de reposición antes de que el faltante ocurra.
Todo comienza con un buen diagnóstico.