Sistemas para productores, empaques y comercializadoras: del lote en campo a la caja que sale a exportación, con el costo y la calidad amarrados en el mismo hilo.
La agroindustria de Sonora exporta, y exportar significa comprobar. Trazabilidad, inocuidad y calidad no son un reporte al final: son un dato que se tiene que capturar en cada paso, desde la labor en campo hasta la tarima.
Al mismo tiempo, el costo real por hectárea y por lote suele reconstruirse al cierre del ciclo, cuando ya no se puede corregir nada. Para entonces el margen ya se decidió.
Y el clima, el agua y la mano de obra cambian de un ciclo a otro, así que un sistema rígido envejece rápido.
Sistemas a la medida sobre el vocabulario y los indicadores reales del sector.
Sistemas propios que centralizan procesos y sustituyen operaciones manuales.
Ver más →Agentes conectados a tus datos reales, que analizan y ejecutan dentro de la operación.
Ver más →Rentabilidad, costos, desviaciones y oportunidades sobre información confiable.
Ver más →Para ambos, y sobre todo para quien hace las dos cosas. El valor aparece justamente cuando el dato de campo y el de empaque están en el mismo sistema y se puede ver el rendimiento real de un lote.
Se diseña para funcionar sin conexión y sincronizar después. Un sistema que exige internet en el surco no se usa, y un sistema que no se usa no sirve.
Sí, en la parte que le toca al sistema: que la información de trazabilidad e inocuidad esté capturada, completa y disponible cuando la pidan, en vez de reconstruirse a mano.
Todo comienza con un buen diagnóstico.